0 / 6

Rothko, el sushi y el diseño web

02 julio 2012

Categoría: Creatividad

Para todas las personas como yo, que nos ganamos la vida siendo creativos, llega ese momento en el que alguien te hace LA pregunta: ¿De dónde sacas tus ideas? ¿Cómo te llega la inspiración?

“Cuando tallo una rueda y ataco con demasiada suavidad, el golpe no mella. Cuando ataco demasiado fuerte, se detiene. Entre fuerza y suavidad, la mano encuentra y la mente responde. Es una pericia que no puedo expresar con palabras...”

Esta cita, extraída del Zhuangzi, un antiguo libro de filosofía Taoísta, sintetiza una idea muy importante: ninguna habilidad a pesar de no poder explicarse, viene de la nada. La mano del carpintero parece moverse sola, pero tan solo porque ha encontrado el camino después de incontables años de experiencia. De igual modo la creatividad no viene de la nada. Tan solo teniendo un amplio repertorio estético y vital se puede ser creativo. Picasso desarrolló el cubismo después de conocer el arte africano y Van Gogh llegó a la cima de sus habilidades al mudarse a París.

Por ello, es importante no desechar nada de lo que vemos y sentimos. Todo lo que percibimos puede, bajo cierto prisma, sernos útil al enfrentarnos a un proyecto. Al igual que un escritor atesora palabras y con ellas recursos para expresarse, un diseñador debe acumular imágenes, colores, composiciones. La inspiración puede venir de lugares tan distintos como un plato de sushi o un cuadro abstracto.

Mark Rothko, autor del cuadro anterior, resulta una fuente excelente de inspiración. Rothko trabajó toda su vida intentando librarse de las ataduras de los referentes figurativos y consiguió crear obras capaces de transmitir sensaciones a través del color y la composición.

"Favorecemos la expresión sencilla del pensamiento complejo. Estamos a favor de las formas grandes porque tienen el impacto de lo inequívoco. Deseamos reafirmar el plano pictórico. Favorecemos las formas planas porque destruyen la ilusión y revelan la verdad" —Rothko

Rothko nos enseña unas cuantas lecciones útiles para enfrentarnos al diseño de un website:

  1. Nuestro diseño debe simplificar las ideas complejas. Ponerse al servicio del usuario final, sintetizando para él la información.
  2. Nuestras decisiones estéticas deben ejecutarse con decisión y claridad.
  3. El diseño debe servir para reafirmar el contenido del site y nunca, bajo ningún concepto interferir con él.

Viendo sus obras, es fácil imaginarlas como bocetos previos de nuestro futuro website. Podemos pensar qué necesitamos transmitir, qué sensaciones, en última instancia necesitamos trasladar al usuario. Es más que probable que Rothko haya hecho el trabajo duro por nosotros y haya destilado dichas emociones, plasmándolas en una composición magistral.

Por último, me gustaría compartir con vosotros un site que he descubierto hace poco y que ciertamente será de ayuda en esos momentos, cuando las musas te abandonan y la inspiración te esquiva. Colourlovers.com es una red social dedicada a la adoración del color en su estado más puro. En ella podréis encontrar paletas y patrones generados por los usuarios, así como fotografías, herramientas de gestión de color y mucho más.

www.colourlovers.com

Mark Rothko en la wikipedia

Comparte

Rothko, el sushi y el diseño web