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El Tao Te Ching y la empresa (Parte 2)

Continúo esta serie de artículos tras acabar de leer por tercera vez el Tao Te Ching. Como comentaba en el primer post sobre el Tao Te Ching,  este libro puede leerse tantas veces se quiera y siempre, se interpretarán versos de forma diferente a anteriores lecturas.

En esta segunda aproximación a la relación del Tao Te Ching y la empresa abordaré uno de los dos conceptos básicos del taoísmo: el wu-wei (acción sin intención). El otro concepto básico, el tzu-jan (conocer nada), lo dejo para un próximo artículo.

Wu-Wei
El wu-wei se podría traducir como naturalidad o 'no hacer nada' e implica por una parte, seguir la línea de menor resistencia, y por la otra, esperar el momento del retorno. La no-acción wu-wei es un equilibrio dinámico, un contrapeso de facultades, que no puede confundirse con el no hacer nada. Es hacer con tan perfecta naturalidad que parece no hacer, que las cosas se hagan por sí solas.

El verso 76 es quizás el que mejor representa el Wu-Wei, además de ser uno de los más bellos. Elogia lo tierno, lo flexible, lo dúctil contra lo rígido y duro. Esta es la esencia del Tao.

Cuando uno nace es blando y flexible,
Cuando muere, acaba duro y rígido;
Cuando las diez mil cosas y la hierba y los árboles
    viven, son flexibles y dúctiles;
Cuando están muertas, se agostan y secan.
Así pues, decimos que lo duro y lo rígido
    son compañeros de la muerte,
Mientras que lo flexible, lo blando, lo débil y lo
   delicado son compañeros de la vida.
Si un soldado está rígido, no vencerá;
Si un árbol está rígido, llegará a su fin.
La rigidez y el poder ocupan la posición inferior;
La flexibilidad, la blandura, la debilidad y la
   delicadeza ocupan la posición superior.

Considero que el wu-wei puede ocurrir en el desarrollo de una actividad empresarial de múltiples formas. Uso el verbo 'ocurrir' porque el Tao no se aplica, el Tao ocurre. Aquí van las principales:

  • La flexibilidad, desde cualquier punto de vista, ya sea desde la del gestor de la empresa, de los empleados, de los colaboradores y/o clientes, o desde cualquier ámbito, ya sea el estratégico, el organizativo, el productivo o el laboral, la flexibilidad siempre es compañera de la vida de la empresa que se beneficie de ella. Atrás deben quedar: la invariable estrategia corporativa; la centralizacion de tareas y la estanqueidad departamental; la producción de bienes o servicios no adaptada al mercado; los horarios fijos, a excepción de casos de exigencia de la actividad; jornadas maratonianas, mejor trabajar por objetivos; y los organigramas y las estructuras rígidas. Gracias a la flexibilidad podrás dirigir a tus colaboradores dejándoles expresar su naturaleza y así sacar el máximo partido de sus cualidades intrínsecas.
  • La generosidad, entendiendo que obviamente se deban cobrar los productos y/o servicios que se ofrezcan al mercado, pero teniendo en cuenta al mismo tiempo que hay multitud de matices y pequeñas acciones susceptibles de ser facturadas, pero que el no hacerlo se puede traducir en un retorno inesperado de incremento de la demanda de tu producto/servicio, o de ser contactado por clientes objetivo recomendados por un cliente satisfecho, u otras situaciones similares motivadas por la generosidad de tus acciones.
  • La naturalidad. Dos son los ejemplos que mejor representan la naturalidad para los taoistas: el agua y el retorno natural de las cosas. El agua fluye aceptando y adaptándose a las exigencias del terreno. El agua no juzga, dejando de lado ideas preconcebidas se podrán encontrar soluciones que no se habían contemplado. Respecto al retorno, éste es el movimiento del Tao, la suavidad el medio que emplea; es decir, lo natural es que todo vuelva, que se alcance un punto máximo y se pase a la cualidad contraria como el ardor que siente la mano al apretar el hielo. En este sentido, una organización debe prever tanto financiera, estructural o productivamente que tras llegar a lo máximo, se sufrirán descensos, quizás no a lo mínimo, pero sí reducciones a prever para no afectar en exceso al ecosistema de la empresa.

En la próxima entrega trataré de abordar el otro gran concepto básico del Tao Te Ching , el tzu-jan o conocer nada.

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